martes, 5 de octubre de 2010

ESA OTRA MUJER

Hay una mujer,
Que desde lejos, me reclama.
Y su voz
En un dulce arrullo, me llama.
Desde lejos, me viene a buscar
Y lejos, me quiere llevar.
A veces, presiento que yo también,
Con ella, me quiero encontrar.
Ella me extiende sus brazos para recibirme
Y en sus pechos hacerme por siempre soñar.
Su regazo,
Es una cuna que nada perturba
Y su sonrisa enigmática
Me da paz y serenidad.
Su silencio es dulce
Y te da quietud en plenitud.
Solo con ella,
Estaré siempre en paz conmigo mismo
Y con todo el mundo
Que ha sabido de mi existencia.
Después de tanto tiempo transcurrido,
Siento, que tú, ya no eres mi enemiga,
Sino una amiga, que ha evitado
Por muchos años abrazarme
Y aún todavía, te tomas tu tiempo
Para acostarte conmigo.
Sé que algún impostergable  día, lo harás.
Por ahora, sólo me guiñas un ojo, desde lejos,
Aunque algunas veces, te siento cerca.
Sé que muchas veces, casi siempre,
No eres bienvenida.
Yo sólo te espero,
Sé que nuestro encuentro será inevitable,
Será, cuando tú, lo decidas.
No te busco, ni tampoco te temo.
Sé que sin falta, enigmática mujer, nos encontraremos.
Mientras tanto, por ahora,
Me siento en paz contigo
Y también en paz,
Con esa otra mujer,
Que es, tú hermosa rival,
¡La  Vida!

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